La Maison du Tapissier en Aubusson

En una magnífica casa del siglo XVI se presenta la historia y la tradición del tapiz de Aubusson en sus diversos detalles, desde el taller del pintor de cartones hasta el taller de tejidos o la oficina del comerciante tapicero. El ambiente de las salas, el color de las lanas, los cartones, los tapices y la demostración del arte del tejido por parte de un maestro licero nos sumergen en el mundo mágico de este arte ancestral de la cuenca de Aubusson-Felletin.

  

El Museo Departamental del Tapiz en Aubusson

El Tapiz de Aubusson y de la Marche, al norte de la Creuse, es famoso en todo el mundo desde el siglo XIV. Debe mucho a los liceros de Flandes, que supuestamente se refugiaron en Aubusson hacia 1580. Durante la segunda mitad del siglo XVII, Colbert otorgó a los talleres de Aubusson y Felletin el título de Manufacture Royale («Fábrica Real»). En el siglo XVIII aparecen ya temas más sencillos, campestres y populares. Los liceros se inspiran en cartones de Le Brun, y posteriormente de Boucher y Watteau. Tras la Revolución de 1789, a los talleres les afecta de lleno la moda del papel pintado. En la década de 1930, Jean Lurçat vuelve a dar un impulso creador al tapiz e incita a numerosos artistas a que se expresen a través de la lana. Cocteau, Dali, Dufy, Dom Robert, Le Corbusier, Adam, Braque, Calder, Picasso y Zadkine aceptan el reto y crean nuevos cartones. El tapiz se elabora sobre un bastidor horizontal. La elaboración de tapices antiguos o contemporáneos requiere una técnica compleja que los obreros liceros aprendían durante largos años de formación.