Las principales colecciones contienen tesoros de la obra de Limoges

Maison de l'émail à Limoges

¿A qué se debe el éxito del esmalte y el auge de los talleres de Limousin? ¿A la riqueza del subsuelo en silicato de plomo y óxidos metálicos o al esplendor religioso de Limoges en la Edad Media?

San Eloy, natural de Chaptelat, en las proximidades de la capital comarcal, se inició en los secretos del esmalte ya en el siglo XII. Su habilidad de orfebre se plasmó tanto en el trabajo del esmalte como en las cinceladuras de oro fino. En aquella época, los esmaltes de Limousin disfrutaban de una fama extraordinaria en toda la cristiandad, y casi todo el esmalte francés era de origen lemosín.

 Ya en el siglo XV triunfó el esmalte pintado. La grisalla da paso a los colores y las escenas mitológicas sustituyen a las religiosas. LéonardLimosin destaca por sus lujosos esmaltes que decoran la vajilla real. Tras caer en desuso durante varios siglos, los esmaltes adquieren de nuevo carta de nobleza gracias al estilo Art déco.
Hoy los jóvenes creadores lo asocian con materiales contemporáneos para insuflarle un nuevo espíritu. La Casa del Esmalte (Maison de l’émail) y numerosas galerías del centro de Limoges muestran el trabajo de los artistas y nos inician en la «Obra» de Limoges.